Mi amor por Colombia no me impide reconocer que el servicio al cliente en este país deja, en general, mucho que desear. Sin embargo, desde mi primera visita en el 2003, hasta el día de hoy; he sido testigo de la evolución de algunas organizaciones.

Un ejemplo que seguir es la Cámara de Comercio de Bogotá

El cambio más espectacular del que fui testigo fue el de la cámara de comercio de Bogotá. Creé mi primera empresa en Colombia en 2005. No me acuerdo cuantas veces tuvimos que ir a la cámara de comercio, ubicada en la carrera 15 con 93, y hacer largas filas de pie para que unos empleados tristes y sin alma nos pidieran requisitos incomprensibles.

El cambio más espectacular de lo cual fui el testigo: el de la Cámara de Comercio de Bogotá. Creé mi primera empresa en Colombia en 2005. No me acuerdo cuantas veces tuvimos que ir a la Cámara de Comercio (Carrera 15 con 93), hacer filas parados, intentando entender cuáles eran los requisitos comunicados por empleados tristes y sin alma.

En 2018, me tocó seguir el mismo proceso. O así lo pensaba, porque al final, ¡nada que ver! Filas, casi no hubo. Esperé muy poco y cuando tuve que esperar, lo hice sentado con un número en la mano. Obviamente me tocó seguir el procedimiento, pero no luchaba contra un monstruo con varias cabezas. Los empleados eran competentes y amigables: buscaban ayudarme y no complicarme la vida. Y de regreso a mi oficina, podía seguir el avance de mis transacciones en línea y descargar los documentos cuando estuvieron listos. Mejor dicho: ¡una transformación completa!

¿Como se puede mejorar la calidad del servicio en un país?

¿Cómo se puede replicar ese éxito al nivel de un país? Es un trabajo a largo plazo, pero se puede resumir en dos simples pasos:

  • Enseñandole a los emprendedores la cultura del cliente
  • Ensenandole a los clientes a ser exigentes

En las crónicas que siguen daré ejemplos de relaciones comerciales o administrativas que me parecen interesantes porque nos ensenan algo o ilustran un buen o mal servicio.

No se tratará de juzgar, sino de ofrecer un enfoque distinto, unas pistas de reflexión.

Te invito a leer esas crónicas con una actitud abierta y critica. Recuerde que no porque las cosas lleven haciéndose durante varios años de la misma manera significa que esa sea la única manera, o la manera correcta de hacerlo.

Amigo emprendedor

  • El futuro les pertenece a los emprendedores que se cuestionan su entorno y que son capaces de inventar o reinventar negocios y prácticas.
    Es importante que tú, que quieres tener el verdadero éxito, no lo olvides.
  • Invertir en el servicio al cliente siempre te traerá beneficios a largo plazo y seguramente te ayudará a diferenciarte de la competencia.